Buenas Práccticas
¿Estás pensando en digitalizar tu fondo? Cómo empezar y evitar errores comunes
Cómo pedir (y exigir) lo esencial – Aquí explicamos cómo definir requisitos para elegir soluciones de digitalización con calidad, seguridad y eficiencia, sin caer en los errores más habituales: iniciar la digitalización sin estar preparados y decidir solo por el precio más bajo.
Antes de comparar equipos, decida por qué y para qué va a digitalizar, qué nivel de calidad necesita y cómo se comprobará esa calidad. Solo así evitará tener que volver a digitalizar y protegerá el fondo. Esta guía le ayuda a preparar el encargo adecuado para equipos internos o proveedores.
No es “comprar un escáner”: es planificar resultados
Un error frecuente es empezar buscando la marca/modelo que cubra el tamaño de los documentos. La decisión correcta empieza por definir el resultado: ¿qué es aceptable para su objetivo? Sin esta definición, las propuestas son incomparables y aumenta el riesgo de “tener que repetir”. Hacerlo bien a la primera siempre es más barato que corregir con equipos inadecuados.
¿Cuál es el objetivo: acceso, preservación… o ambos?
No existe una “calidad universal”.
Acceso/divulgación prioriza rapidez, legibilidad y formatos comunes y de uso sencillo.
Preservación a largo plazo exige ficheros, formatos y metadatos preparados para migrar con el tiempo y sostener nuevos usos.
Muchos proyectos combinan ambos, pero con niveles y entregables distintos (los objetos digitales finales). Es necesario definir el objetivo desde el inicio y pedir que las ofertas lo respeten. A continuación se utiliza Preservation Digital Object (PDO) —también llamado máster de preservación— para designar los ficheros destinados a la conservación a largo plazo.
La calidad es verificable (y forma parte de un flujo de trabajo, no solo de una revisión final)
La calidad de imagen se mide y se demuestra. Referencias como la Federal Agencies Digital Guidelines Initiative (FADGI), Metamorfoze o las normas ISO de calidad de imagen (p. ej., ISO 19264) ayudan a enmarcar niveles de calidad.
NOTA: Más importante que conocer estas guías al detalle es exigir un método de verificación y registros de calibración con cartas de prueba (dianas de calibración).
Nota breve sobre DPI/PPI
Preguntar “¿a cuántos DPI digitalizan?” no garantiza la calidad. DPI/PPI es solo la tasa de muestreo. Lo que determina la legibilidad y la fidelidad es la capacidad óptica real del sistema y una verificación objetiva (p. ej., nitidez/MTF, ruido, color). Traducción práctica: en lugar de preguntar por los “DPI”, pide muestras con diana/estándar y un informe de QC.
“La calidad no es una opinión — es verificable.”
IMPORTANTE: La captura es solo una fase del proceso. Antes están la preparación del objeto (catalogación y tratamiento archivístico; asegurar que puede manipularse sin riesgo desde la conservación). También se definen metadatos, metodologías operativas y el conjunto de ficheros/derivados. Después: captura, control de calidad (QC), preservación digital y acceso. Si una de estas fases falla, falla el proyecto.
Colaboración interna: el proyecto es de todo el equipo
Digitalizar con criterio exige trabajo transversal: dirección, conservadores, archivo/biblioteca, TI, comunicación y operadores de captura. Defina responsabilidades claras: quién marca la política, quién prepara y manipula, quién valida, quién gestiona cambios. La contribución de todos es esencial.
Primer paso recomendado: formación/capacitación del equipo interno sobre preparación para la digitalización, para alinear conceptos (objetivos, niveles de calidad, riesgos de manipulación, evidencias de QC y entregables). Una hora de formación evita semanas de revisiones y repeticiones.

Las 5 preguntas que guían la conversación con el posible proveedor
¿Cual es el uso final? Quién lo usará, cómo estará disponible y en qué contextos.
¿Cual es el nivel de calidad? Referencia a FADGI/Metamorfoze y/o normas ISO.
¿Cómo se valida? Qué evidencias de QC se entregan (muestras comprobables, informes, cartas de prueba y registros de calibración).
¿Qué riesgos existen para el fondo? Manipulación, iluminación, contacto/no contacto, límites operativos y cuándo detenerse para evaluación de conservación.
¿Cuales son los entregables y sostenibilidad pos-proyecto? Máster/preservación y derivados, metadatos mínimos, almacenamiento, preservación digital y plan de acceso/publicación.
Preparar el fondo antes de encender los equipos
Es importante establecer prioridades por beneficio/riesgo/coste, identificar los posibles “casos-problema” (encuadernaciones frágiles, formatos no normalizados) y coordinar la logística con conservación: cuándo desmontar un objeto y digitalizar por partes, cuándo no desmontarlo; cuándo usar un soporte, cuándo rechazar métodos de digitalización con contacto directo. El equipo de conservación ayuda a preparar para que no haya sorpresas ni retrasos solo porque un documento no está en condiciones de ser digitalizado. También se define el encuadre (framing: imagen con/sin bordes y elementos periféricos) y el fondo a utilizar, para garantizar consistencia visual y técnica. Además, se verifica la posibilidad de dividir la colección en lotes de formatos idénticos. Esta preparación reduce cambios frecuentes de configuración y mejora la eficiencia (calidad y tiempo) sin sacrificar la seguridad del objeto.
Cómo comparar ofertas sin ser especialista
Solicite que cada oferta incluya:
Descripción del flujo de trabajo (desde la preparación hasta el QC y la entrega), con funciones y responsabilidades.
Muestras comprobables hechas con su material (o equivalente), no solo portfolios genéricos.
Informe de QC con el método de verificación utilizado, cartas de prueba y registros de calibración, y resultados de ejemplo.
Entregables claros: ficheros máster/preservación, derivados, metadatos, informes y otra documentación.
Soporte posentrega: plazos, correcciones, garantías, formato de transferencia y validación final.
Señales de alerta (para frenar a tiempo)
“Controlamos la calidad mirando la imagen para ver si está bien. Tenemos usuarios formados que lo revisan todo.”
Que los operadores estén formados es excelente, pero es imprescindible exigir métodos de evaluación de la calidad objetivos y medibles, alineados con FADGI / Metamorfoze / ISO.
“Tenemos el equipo con más megapíxeles.”
Los megapíxeles no equivalen a calidad. Lo que importa es la resolución efectiva y la nitidez medida.
“Digitalizamos a XX dpi.”
Los DPI por sí solos no bastan ni indican, por ejemplo, la legibilidad. Es necesario exigir métodos de evaluación de la calidad objetivos y medibles.
“Definimos la misma calidad para todo; así es más rápido.”
Proyectos distintos requieren niveles distintos. No se pueden usar los mismos parámetros para un libro, una fotografía y una estampa.
“¿Metadatos? Ya se verá.”
Definir metadatos mínimos desde el inicio e integrarlos en el flujo de trabajo evita reprocesos y errores innecesarios.
“No es necesario involucrar a conservación.”
¡Sí es necesario! Un documento frágil o de formato atípico puede retrasar el trabajo. A menudo se segregan para “digitalizar más tarde” y acaban excluidos, olvidados y desvalorizados.
Conclusión: exigir bien es conservar mejor
Digitalizar no es solo tecnología: es una estrategia de gestión de colecciones y una forma de preservación. Con objetivos claros, criterios verificables y un equipo alineado, comparar ofertas es sencillo y los resultados, duraderos. Planificar también implica presupuestar el coste recurrente de mantener el PDO (almacenamiento, gestión y migraciones) para justificar la inversión y mantenerla válida en el tiempo.
Para apoyar ese primer paso, hemos preparado una checklist práctica: qué pedir y validar para que el proyecto empiece con buen pie.
Recomendación adicional. Recurso técnico independiente sobre calibración, evaluación objetiva y eficiencia de muestreo en la digitalización de patrimonio: Land to Landscape – Reprodução Digital de Bens Patrimoniais. Trata dianas/targets, perfiles ICC, validación de resultados y ficheros máster de preservación.
👉 Ponte en contacto con nosotros para adaptar a la colección y contexto de su institución y definir una estrategia (formación inicial, definición de requisitos, selección de proveedores o ejecución).
